TRATAMIENTOS DE CALOR

Visión general del tratamiento.

Todos los estadios evolutivos de los insectos mueren por coagulación proteica y enzimática. 100 % respetuoso con el medio ambiente. Se consigue la eliminación de las plagas por un proceso térmico. 100 % efectivo.

La efectividad de los tratamientos térmicos radica en el hecho de que las enzimas animales se desnaturalizan por encima de los 42º C. Esto ocasiona la parada de los procesos metabólicos y la biosíntesis y el individuo muere. Los resultados recientemente publicados por la agencia medioambiental federal de Berlín de ensayos de laboratorio muestran los siguientes resultados:

“Una exposición de 30 minutos a 45º C o de 10 minutos a 50º C es suficiente para eliminar todos los estadios evolutivos de los insectos”.

Especialmente diseñado para controlar plagas de los productos almacenados y de chinches de las camas. Un sólo tratamiento es suficiente.

Durante el tratamiento se identifican fácilmente los espacios donde las plagas están refugiadas. Esto permite la creación de protocolos de higienización más efectivos.

No hay exposición a productos químicos.

Gracias a la facilidad para conseguir una buena circulación de aire, es una alternativa económica a otras estrategias de control. Los insectos no pueden desarrollar ningún tipo de resistencia al calor, a diferencia de lo que ocurre con otras estrategias de control (química tradicional o gases fumigantes). Las zonas tratadas se pueden inspeccionar durante el tratamiento.

1. Todos los insectos mueren por coagulación proteica y enzimática.

2. Tecnología 100% respetuosa con el medio ambiente. Control de plagas por medio del calor, 100% efectivo.

3. Especialmente diseñado para controlar plagas de insectos de los productos almacenados y de chinches de las camas. Un sólo tratamiento es suficiente.

4. Durante el tratamiento, se detectan fácilmente las zonas donde los insectos se refugian. Esto permite la creación de programas de higienización más efectivos.

Tratamiento100% efectivo, 100 % respetuoso con el medioambiente

No sólo el humano sino también muchas especies de insectos usan el grano (las semillas), sus productos derivados y los cereales como fuente fundamental de alimento. Algunos de estos insectos son los gorgojos (Sitophilus spp), las polillas de las harinas (Ephestia spp, Plodia spp), los escarabajos de la harina (Tribolium spp).

Los insectos proliferan a temperaturas de entre 15 y 35º C, pero a temperaturas superiores a los + 45º C todos los estadios evolutivos de los insectos (incluyendo los huevos) mueren en poco tiempo. Los insectos no pueden reducir su temperatura corporal usando la transpiración o la respiración. Cuando se ven expuestos a estas temperaturas, los insectos mueren por la coagulación de las proteínas de sus cuerpo.

Desde la antigüedad, el calor se ha utilizado para controlar plagas. Algunos nuevos sistemas de generar calor se han desarrollado en los últimos años, normalmente creando altas temperaturas en áreas exteriores e introduciendo el calor en los edificios mediante conductos especiales. Este sistema presenta muchos inconvenientes ya que es difícil asegurar que todas las zonas del interior del edificio se expongan a la temperatura deseada (esto sólo lo pueden conseguir aumentando la temperatura del aire, pero puede ser peligroso para equipos electrónicos, por ejemplo).

El proceso se basa en una técnica de calentamiento del aire que rodea a la zona que queremos tratar dentro del edificio y sin necesidad de alcanzar temperaturas muy altas para eliminar cualquier tipo de plaga. Los calefactores utilizados crean una circulación de aire en el interior de la zona donde se realiza el tratamiento que asegura un menor consumo eléctrico.

Durante el tratamiento la temperatura se controla de forma directa. Monitorizamos todos y cada uno de los calefactores usados y podemos controlar automáticamente la temperatura del flujo de aire, por ello se consigue un ahorro energético y a la vez se eliminan las plagas sin necesidad de someter a la zona tratada a temperaturas muy elevadas. Usamos los calefactores de forma que nos aseguramos de que se consigue la temperatura adecuada. Al usar diferentes calefactores podemos tratar todas las zonas incluyendo pequeñas grietas, recovecos o agujeros que podrían ofrecer refugio a los insectos.

Cada calefactor se ha diseñado de forma que el flujo de aire se transfiere directamente sobre el suelo. Esta es una gran ventaja porque los insectos que estén refugiados en el interior de maquinaria, uniones de conductos, zonas de paso de cables eléctricos, etc., tratarán de escapar hacia el suelo huyendo del calor. Pero no conseguirán escapar al eliminarse, también, en el suelo.

Si desea más información acerca de esta novedosa técnica por favor contáctenos. Puede hacerlo mediante el siguiente formulario de contacto. Le responderemos con la mayor brevedad que nos sea psoible.